Un día en la Ciudad de México Entrada personal. 6:05 a.m. Se escuchan los motores de muchos vehículos de auto transporte público, el camión entra y se para en el la puerta número dieciocho, un poco somnoliento y con bastante frio logro bajar del camión y tomar mis maletas, delante de mí, una enorme puerta y encima de ella un gran letrero que dice "Bienvenidos a la ciudad de México". Al fondo, un altar a la virgen de Guadalupe, justo detrás de ella un módulo de información y un módulo de seguridad. La gente al rededor camina muy rápido, como si el tiempo se acabase , como si todos conocieran la ciudad a la perfección, como si llegar a la ciudad más importante del país fuera una cosa cotidiana. Diecisiete años, sin conocer la ciudad, salgo con mis maletas después de comprar un café en un puesto semifijo dentro de la central del norte. A primera vista, a un no amanece del todo, pero la ciudad se mueve a montones, como si el día y la noche no existieran. Just...